Un comentario sobre un meme terminó convirtiéndose en un problema diplomático y económico para el fútbol español. Kylian Mbappé, delantero del Real Madrid, provocó la molestia de China tras referirse a Mao Zedong como “un dictador chino”, y la respuesta del gigante asiático fue contundente: los partidos de LaLiga dejaron de emitirse en ese país.

Todo empezó con un meme

En una entrevista reciente, el francés contó que su meme favorito era uno en el que aparece caracterizado con la imagen de Mao. Esa frase desató una ola de críticas en China. El grupo estatal China Media Group (CMG), que controla la televisión pública CCTV, confirmó que desde el 26 de octubre suspendió las transmisiones de LaLiga, de los partidos relacionados con Mbappé y de sus anuncios publicitarios. Además, varias empresas chinas cancelaron sus contratos de patrocinio con el jugador.

Disculpas que no alcanzan

Mbappé publicó un comunicado en francés, chino e inglés en el que reconoció que sus palabras fueron torpes, pidió perdón a quienes se sintieron ofendidos y expresó su respeto por el pueblo chino y su historia. Antes que él, Javier Tebas, presidente de LaLiga, ya había enviado una carta de disculpas a CMG y se reunió con el embajador de China en España para intentar calmar las aguas.

Sin embargo, desde China consideran que no es suficiente. CMG rechazó la postura atribuida al Real Madrid, según la cual el jugador nunca quiso ofender y tiene derecho a opinar, y sostuvo que el club no puede eludir su responsabilidad. Mientras no llegue una disculpa que consideren satisfactoria, aseguran que no hay nada que conversar.

Lo que está en juego

China es uno de los mercados más importantes para el fútbol español. Según AS, solo por derechos de televisión LaLiga recibe cerca de 50 millones de euros al año, y sumando patrocinios y acuerdos de formación, las pérdidas podrían acercarse a los 100 millones por temporada. LaLiga tiene además un convenio estratégico con la liga profesional china vigente hasta 2029.

El golpe no solo afecta a los grandes. Real Madrid y Barcelona tienen fuerte presencia comercial en el país, pero también clubes como el Betis, con un patrocinador chino y una academia en Neijiang; el Espanyol, que tiene accionistas y patrocinadores chinos y academias en varias ciudades; y el Valencia, con acuerdos comerciales regionales.

El fantasma de la NBA

En España preocupa un precedente: en 2019, China cortó las transmisiones de la NBA después de que un ejecutivo de los Houston Rockets apoyara las protestas en Hong Kong. El apagón duró cerca de dos años y medio, y los partidos de exhibición en territorio chino no regresaron hasta 2025.

Por ahora, LaLiga trabaja contrarreloj para evitar que la sanción se prolongue y que el conflicto termine frenando su expansión en uno de sus mercados clave.