El camino de Barcelona SC hacia su conversión en sociedad anónima deportiva (SAD) ya está en marcha. Pero la decisión final no la tomará la dirigencia, sino los socios, en una asamblea general que todavía no tiene fecha.

Una crisis que obliga a cambiar

El Ídolo atraviesa una de las situaciones financieras más difíciles de su historia, con una deuda que se calcula entre 52 y 53 millones de dólares. Emelec, su eterno rival, también apunta a convertirse en SAD, con un pasivo estimado en 37 millones.

El presidente torero, Miguel Montalvo, considera que pasar a sociedad anónima es la salida de fondo para la crisis económica del club. Mientras tanto, la dirigencia trabaja en ordenar la parte institucional. Según sus cálculos, la transformación podría concretarse en unos catorce meses. En el lado azul, José David Jiménez estima que a Emelec le tomaría unos ocho meses, y hasta habla de convocar a sus socios este mismo año si aparecen ofertas serias. Ambos clubes ya iniciaron auditorías para transparentar sus cuentas.

Dos tercios de los votos

El reglamento de la Superintendencia de Compañías exige que la transformación sea aprobada por las dos terceras partes de los socios en asamblea general. Ahí surge la duda que planteó Jorge Reinoso, socio activo de Barcelona y exabogado del club durante la presidencia de José Francisco Cevallos.

Para Reinoso, la norma no aclara si esos dos tercios se cuentan sobre el total de socios o solo sobre los que asisten a la asamblea. Recordó que a las últimas asambleas de Barcelona han ido, como mucho, unas 200 personas. Para él, sería preocupante que una decisión tan importante como el futuro del club la definan apenas unos 130 socios. Por eso pide que se precise la normativa. También cree que el proceso será más sencillo para los clubes con menos socios.

Un proceso largo

Según Reinoso, a un club grande como Barcelona cumplir todas las etapas le podría tomar hasta dos años. Estos son los pasos principales:

  • Antes de convocar: el representante legal debe presentar una declaración juramentada ante la UAFE certificando que los aportes no vienen de actividades ilícitas. También tiene que pasar una auditoría externa con una firma calificada por la Superintendencia, hacer un avalúo del patrimonio, explicar por escrito los motivos de la transformación y preparar un borrador del estatuto de la nueva sociedad.
  • Convocatoria: los socios deben ser notificados al menos quince días antes de la asamblea. Ahí se aprueban los estados financieros auditados, el acuerdo de transformación, los estatutos y, si hace falta, la capitalización.
  • Asamblea: los socios pueden participar en persona, de forma virtual o mediante representación.
  • Autorización: con la aprobación de la asamblea, el club pide permiso al ente rector del deporte y luego tiene 60 días para presentar todo ante la Superintendencia de Compañías. Si se aprueba, la SAD se inscribe en el Registro Mercantil.

Los socios tendrán que poner capital

Reinoso explicó que, al convertirse en compañía, el club necesita un capital social calculado sobre el avalúo de su patrimonio y dividido en acciones. Si las deudas superan el patrimonio, los socios que apoyen el cambio tendrán que cubrir esa diferencia con su propio dinero.

Lo que viene

Para Barcelona, la SAD aparece como la gran apuesta para salir de la crisis. Pero el proceso será largo y complejo, y estará en manos de los socios. Legión Amarilla seguirá de cerca cada paso de una decisión que puede marcar el futuro del club.