El número de futbolistas extranjeros que podrá inscribir cada club en 2027 estará sobre la mesa este martes 29 de septiembre, cuando se reúna el Consejo de Presidentes de la LigaPro para definir los temas de la próxima temporada. La discusión no es casual: llega apenas una semana después de que Brasil tomara una decisión que sacudió a la región.

El efecto Brasil

La Confederación Brasileña de Fútbol aprobó una reducción progresiva del cupo de extranjeros en su campeonato, que hoy permite nueve por partido. La meta es bajar a cinco hacia 2030 y, desde el próximo año, obligar a los clubes a reservar parte de sus 50 plazas de inscripción para jugadores sub-23.

La medida responde a una paradoja: mientras los clubes brasileños dominan la Copa Libertadores, la Canarinha no gana un Mundial desde 2002 y en Norteamérica 2026 cayó en octavos de final ante Noruega.

La foto actual en Ecuador

En la LigaPro cada equipo puede tener hasta ocho extranjeros. Según datos de Transfermarkt citados por El Universo, esta temporada hay 105 futbolistas foráneos (sin contar nacionalizados), alrededor del 23 % de los 459 jugadores inscritos.

Siete clubes llenan la totalidad de sus cupos: Barcelona SC, Deportivo Cuenca, Leones FC, Liga de Quito, Macará, Técnico Universitario y Universidad Católica. En el otro extremo está Libertad, que por segundo año consecutivo no tiene ningún extranjero en su plantel.

Así estamos frente a la región

PaísCupo en plantillaTendencia
Brasil9Bajará a 5 hasta 2030
Ecuador8En análisis para 2027
Perú7Subió de 6 a 7 en 2026
Chile6 (5 en cancha)Sin cambios
Argentina6 (5 en cancha)Sin cambios recientes relevantes
Colombia4Subió de 3 a 4 en 2026

Con estos números, Ecuador tiene el segundo cupo más amplio de Sudamérica, solo por detrás de Brasil.

Dos visiones enfrentadas

Quienes piden reducir el cupo apuntan a la Selección. Con Marcelo Gallardo recién llegado al banquillo de la Tri, una de las carencias más evidentes es la del centro delantero, un puesto que en muchos clubes locales ocupan extranjeros.

El entrenador y analista José Luis Migueles se inclina por bajar el límite a cinco y por recuperar alguna versión de la antigua regla del juvenil obligatorio, vigente en la Serie A entre 2006 y 2015. A su juicio, eso forzaría a los clubes a invertir de verdad en sus divisiones formativas, un tema del que, según él, se habla mucho pero en el que se hace poco.

Del otro lado, Alfonso “Pocho” Harb, comentarista y expresidente de Barcelona SC, cree que el problema es económico. Sostiene que los representantes de jugadores han inflado los sueldos del futbolista local, al punto de que los grandes casi no tienen jugadores que ganen menos de 10.000 dólares, y que muchas veces un extranjero resulta más barato. Para Harb, la falta de delanteros nacionales no es culpa del cupo: “si aparece un buen delantero nacional que hace goles nada tiene que hacer el extranjero”.

La decisión final quedará en manos de los presidentes de los clubes, en una reunión que podría marcar el rumbo del fútbol ecuatoriano en los próximos años.