El delantero argentino Francisco Fydriszewski, recordado por la hinchada amarilla por su etapa en Barcelona SC, logró una victoria fuera de la cancha. Tras meses de reclamos por sueldos atrasados, consiguió que la justicia francesa retuviera parte del dinero que San Lorenzo de Almagro debía recibir por la transferencia de su arquero Orlando Gill al Lille.

Un paso corto con una deuda larga

La estadía del ‘Polaco’ en el club de Boedo fue breve: apenas cuatro partidos y 92 minutos en el campo. En diciembre de 2024 decidió marcharse alegando que no le estaban pagando lo acordado. San Lorenzo admitió en su momento una deuda de US$900.000, de la cual solo canceló US$100.000, dejando pendiente el resto.

La jugada en los tribunales de Lille

Lejos de dar el caso por perdido, el atacante, que hoy defiende la camiseta de Junior de Barranquilla, llevó su demanda a Francia. Un tribunal civil de Lille aprobó un embargo preventivo por US$800.000, alrededor de 690.000 euros.

La medida coincidió con la venta del guardameta paraguayo Orlando Gill al club francés. Cuando el Lille hizo efectivo el primer pago de la operación, una parte de ese monto quedó congelada para cubrir lo que San Lorenzo todavía le adeuda al jugador.

La pelea no termina

Según el entorno del futbolista, la cifra total reclamada supera los US$1,4 millones si se suman intereses y multas por mora. Sin embargo, por ahora la justicia francesa restringió el embargo al capital adeudado, mientras el resto del litigio sigue su curso.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la delicada situación financiera de San Lorenzo y deja un mensaje claro para los clubes con cuentas pendientes: los jugadores tienen cada vez más herramientas para cobrar lo que se les debe, incluso al otro lado del océano.