La salida de Cristiano Ronaldo de la concentración de Portugal suma un nuevo capítulo, y la palabra que lo resume es contundente: traición. El periodista español Edu Aguirre, amigo cercano del delantero, contó en El Chiringuito lo que, según su versión, provocó el enojo del capitán luso y su decisión de abandonar al equipo en plena Liga de Naciones.
El origen: 30 minutos de calentamiento sin entrar
Todo comenzó en el partido ante Noruega. Cristiano estuvo calentando cerca de media hora, pero el seleccionador Jorge Jesus nunca lo mandó a la cancha. El gesto fue tomado como un desplante por el delantero de 41 años.
De acuerdo con Aguirre, después hubo una reunión entre el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, Pedro Proença, el entrenador y el propio Cristiano. En ese encuentro, Jesus le habría pedido perdón en privado y, además, se habría comprometido a reconocer su error públicamente en conferencia de prensa.
La rueda de prensa que lo cambió todo
Ahí estalló el problema. Lejos de cumplir lo pactado, el técnico ofreció un discurso muy distinto. Explicó que había acordado con el jugador un plan de dosificación, similar al de Bruno Fernandes, por el cual no jugaría ni ante Noruega ni ante Dinamarca, defendió su autoridad para decidir la alineación y soltó una frase que encendió aún más el ambiente: «la razón principal por la que estoy aquí es Dinamarca».
Para Aguirre, ese fue el punto de quiebre. «Por eso digo, traición», sentenció en el programa.
Salida en Copenhague y súplica en el aeropuerto
Cristiano, que ya se preparaba para entrenar en el estadio Parken, dio media vuelta, tomó sus maletas y partió rumbo al aeropuerto. La Federación se limitó a confirmar que el jugador había abandonado la concentración y que la preparación continuaría con los 24 convocados restantes.
Según la prensa española, Jesus y Proença acudieron al aeropuerto de Copenhague en un último intento por convencerlo de quedarse, pero el delantero mantuvo su postura y voló en un avión privado hacia Madrid.
El propio Cristiano confirmó su decisión en redes sociales: explicó que se marchó después de la rueda de prensa del seleccionador y de una conversación con el presidente de la FPF, y prometió que, a su debido tiempo, contará a todos los portugueses la verdad sobre lo ocurrido.
La sanción que podría recibir
Más allá del impacto emocional, el abandono tiene consecuencias reglamentarias. El artículo 160 del Reglamento Disciplinario de la Federación Portuguesa contempla una suspensión de entre uno y seis meses para el futbolista convocado que abandone, sin justificación, una actividad de la selección, además de una multa económica.
¿El final de una era?
Aunque Cristiano no ha anunciado oficialmente su retiro de la selección, varios medios portugueses dan prácticamente por cerrada su etapa con Portugal, donde debutó en 2003 y disputó seis Mundiales y seis Eurocopas. Mientras tanto, la afición está dividida: unos consideran una falta de respeto el trato del entrenador a su máxima figura, y otros critican que el capitán haya dejado al equipo en medio de la competencia.
Portugal continúa su camino en la Liga de Naciones ante Dinamarca, en Copenhague, y luego frente a Noruega en el Estádio do Dragão, esta vez sin su capitán.
