Barcelona cumplió con la tarea pendiente que tenía en el 2017: ganar un partido en el campeonato ecuatoriano. En la cuarta jornada los amarillos celebraron al vencer 3-2 ayer a El Nacional, en el estadio 9 de Mayo de Machala. Érick Castillo fue la figura torera al anotar dos tantos (10 y 48 minutos) y Jonatan Álvez (85m) sentenció el triunfo. Pedro Larrea (37m) y Bryan De Jesús (83m) habían puesto el empate transitorio.
Fue un cúmulo de errores defensivos en ambos equipos los que derivaron en las anotaciones. Toreros y militares se complicaron en su parte posterior.
Pese a esto, el cuadro de Guillermo Almada fue el que generó las mejores opciones de peligro. A los 7m, desde la izquierda, Marco Caicedo envió un centro que le quedó a Esterilla y este, solo ante el portero Darwin Cuero, no pudo concretar.
A los 10m llegó la ventaja canaria cuando el arquero militar despejó mal, la pelota le quedó a Castillo, que ingresó al área y remató: era el 1-0 amarillo.
Luego de esa anotación, Barcelona cedió terreno a El Nacional y producto de ello se dio el empate visitante. A los 37m, con un zapatazo desde fuera del área, Pedro Larrea concretó la igualdad en el marcador (1-1).
En la segunda etapa, los toreros mostraron mejoría, en especial, en su sector ofensivo. A los 48m, Álvez le arrebató un balón a Roberto Garcés y desde la izquierda centró para que Castillo empujara el balón y concretara el 2-1.
Ese tanto animó a los guayaquileños que se lanzaron al ataque. A los 56 la ventaja amarilla pudo ampliarse cuando Darío Aimar, que se había lanzado al ataque, estrelló un remate en el poste del arco de Cuero.
La desesperación para Barcelona llegó a los 83m cuando un rebote que dio el arquero Máximo Banguera le quedó a Bryan De Jesús y este logró la igualdad de 2-2.
Pasaron dos minutos y los canarios encontraron el tanto del triunfo cuando Segundo Castillo, que había ingresado al cambio, cedió un pase en callejón para Álvez que se internó en el área militar y con un disparo cruzado sentenció el 3-2 (85m). De ahí en adelante fueron los guayaquileños los que se volcaron al ataque.
Fuente: El Universo
