El primer triunfo de Barcelona en la presente temporada no estuvo exento de drama. Faltando seis minutos para la finalización del partido que disputó ayer ante El Nacional en el estadio 9 de Mayo de Machala, el marcador señalaba una paridad (2-2), fue en ese momento cuando Jonatan Álvez apareció para darle los tres puntos al Ídolo.
No fue fácil para los amarillos, que llegaron a este encuentro con las bajas de: Pedro Pablo Velasco, Gabriel Marques, Matías Oyola y Damián Díaz, lo que obligó al técnico Guillermo Almada a modificar su figura táctica.

Al no tener jugadores talentosos para la tarea de armado en la mitad de la cancha, el juego por los extremos y la constante presión sobre el esférico fueron las armas del entrenador uruguayo.
La fórmula comenzó a dar resultados antes de cumplirse el primer cuarto de hora. El guardameta Darwin Cuero cometió dos errores; en el primero Ely Esterilla desperdició una clara opción para abrir el marcador, en el segundo Érick Castillo no perdonó.

Las equivocaciones no fueron exclusividad de los militares. La ausencia de Oyola y Marques se sintió en la primera línea de volantes, donde la visita ganó la mayoría de rebotes, llevando constante peligro sobre el arco defendido por Máximo Banguera.

La momentánea igualdad, que llegó justamente con un remate de Pedro Larrea en la zona de rebotes, estimuló a los quiteños, quienes durante algunos minutos tomaron el control de las acciones.
En la etapa de complemento Barcelona volvió a facturar una mala salida del contrincante. Fue la primera conexión efectiva de la dupla Jonatan Álvez-Érick Castillo.

Desde ese momento el juego cayó en una especie de letargo, con El Nacional adelantando las líneas y quedando expuesto a los contragolpes amarillos, aunque estos carecían de profundidad.
El gol de la paridad, obra de Bryan De Jesús, despertó viejos fantasmas en los del Astillero. El Ídolo llegó al partido con una derrota, dos empates y la presión de haber iniciado mal la defensa de su título.

En los últimos cinco minutos el ‘Loco’ Álvez pareció recuperar el nivel mostrado en el primer semestre de 2016. Aprovechó un pase en profundidad de Segundo Castillo y definió de la forma que los amarillos extrañaban. No era un gol cualquiera, significaba sumar tres puntos y alejarse de las últimas posiciones de la tabla.

La victoria pudo ser más amplia, pero el horizontal se le negó en dos ocasiones, primero a Darío Aimar y poco después al mismo Álvez.

Los pocos aficionados presentes en el 9 de Mayo se marcharon con la esperanza de que este sea el inicio de mejores días para su equipo.

Fuente: Expreso