(Video) ¡Mamá! El ídolo quiere el semestre

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El abrazo se confabuló. Las madres amarillas pasaron de la angustia al festejo ayer en el Monumental, gracias a Damián Díaz y Jonatan Álvez quienes se encargaron de despedirlas con una victoria en su día. Barcelona amarró un difícil partido contra Independiente, sigue en ascenso en la tabla y sueña con ganar la primera etapa.

Barcelona salió desde el inicio en busca de la victoria. Líneas adelantadas, presión alta y sociedades en la mitad del campo, pero los dueños de casa no ingresaban con facilidad al área de los visitantes.

La pelota tenía un dueño, pero le costaba tener profundidad y claridad en el último cuarto de cancha. Damián Díaz se encargó de manejar los hilos en el mediocampo canario y fue él mismo quien dibujó la primera sonrisa de las madres amarillas en el país.

Era un desarrollo trabado. Más roces y pausas en el juego, que acciones de peligro. Casi siete minutos se perdieron por un altercado entre Luis Fernando León y Richard Calderón, que el juez central, Carlos Orbe terminó amonestando a ambos jugadores.

Pero el control de Barcelona se revirtió y en los minutos finales del primer tiempo, Independiente empezó a tomar confianza, increpó más veces el arco de Máximo Banguera que el local el de Adrián Bone. El segundo tiempo prometía más emociones, y así fue.

Los últimos 45 minutos tuvo otro protagonista: la visita. Los del Valle empezaron a encomendarse al chico Billy Arce y este les respondió. El esmeraldeño de 18 años fue el dolor de cabeza de Barcelona. En el primer tiempo solo apareció en una jugada, pero el complemento fue suyo.

Desequilibró, regateó, produjo faltas a favor y selló con el gol de la paridad, su gran momento con los ‘Rayados’ de Sangolquí. Lastimosamente, debió dejar el terreno de juego por un choque con Marcos Caicedo.

La salida de Arce y el ingreso de valores amarillos potenciaron a los locales, que se adueñaron de la pelota en los últimos quince minutos del encuentro. De la banca, saltó el grito que le dio el regalo a las madres barcelonesas.

Con pocos minutos en cancha, Jonatan Álvez sacó un tiro imposible para Bone y el Monumental estalló en algarabía.

Otra vez Barcelona suma en el Día de la Madre. Tres puntos de oro que lo acomodan en la tabla y, con el contexto de medir a sus rivales directos en casa, los toreros se ilusionan con la coronar el semestre. Hoy parece más real que nunca.

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Fuente: Expreso