Otro duro golpe al fútbol nacional

Se profundiza la crisis. Lo que sucedió con el Clan Juvenil es el reflejo de la grave situación económica que está atravesando el fútbol profesional ecuatoriano.

A pocas horas del partido ante Liga de Quito, el sábado pasado en Ponciano, la dirigencia del equipo recién ascendido a la Serie A, despidió a los jugadores del primer plantel por no concentrarse (por tercera oportunidad) en la presente temporada.

Los futbolistas no concentraron como una medida de protesta por el retraso en el pago de los sueldos. Según el defensa Santiago Mallitasig, les deben tres meses.

A ellos se les impidió entrar al estadio de Liga.

El reglamento de la Federación Ecuatoriana de Fútbol obliga a los equipos a presentar roles de pago hasta con 30 días de retraso del mes trabajado. Caso contrario, serán sancionados con la pérdida de puntos y hasta con el descenso.

EXPRESO llamó ayer al máximo dirigente del Clan Juvenil, Juan Cevallos, pero no contestó.

Para el abogado Washington Andrade, la dirigencia del cuadro de Sangolquí estuvo mal asesorada legalmente. “Primero debió denunciar la no asistencia de los jugadores al entrenamiento o la no concentración en el ministerio laboral”, explicó a este Diario el exsíndico de El Nacional y asesor legal del Comité de Empresa de Trabajadores de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF)

Según él, también la Ecuafútbol tiene la culpa, por la falta de control de los roles de pago a los jugadores.

Jorge Guzmán, gerente de la Agremiación de Futbolistas del Ecuador, cree que la crisis en el balompié nacional es insostenible. “Lo más grave es que la FEF está aceptando roles de pago con sueldos básicos. Así los jugadores famosos supuestamente ganan sueldos de 400 y 500 dólares mensuales. La dirigencia de los equipos ha inventado otro tipo de pagos para completar el monto del sueldo”, contó.

Los problemas en el fútbol ecuatoriano no son de ahora. Anteriormente las huelgas de jugadores y de los árbitros pusieron en jaque al campeonato nacional.

El Deportivo Quito está a punto de desaparecer. Por no cumplir con sus acreedores, los chullas perdieron los puntos en la mesa y fueron a parar a la Segunda Categoría de Pichincha.

La mayoría de los 24 equipos del fútbol profesional del país tiene inconvenientes económicos. Hay amenazas de no presentarse a los partidos.

Fuente: Expreso