Nuevo golpe a la moral eléctrica

Cuando el funcionamiento colectivo se caía, sus individualidades aparecían para salvar los partidos. Pero ayer nunca llegaron y Emelec redondeó una semana para el olvido, tras ser derrotado por Delfín en el estadio Jocay de Manta.

El técnico Alfredo Arias envió a la cancha un equipo considerado alterno y el rendimiento nunca estuvo a la altura, ni en lo individual y mucho menos en lo colectivo.

Las figuras que reclamaban más oportunidades, como Francisco Silva, Ronaldo Johnson o Joao Rojas, ayer tuvieron un rendimiento opaco.

Inclusive, al defensa central lo bailaron en el primer gol, expusieron su lentitud en el segundo y a él le pitaron la mano en el penal para el tercero.

Rojas, si bien la buscó y peleó en el ataque, no tuvo el acompañamiento necesario. Jefferson Montero no terminó de asentarse y volvió a ser intermitente, con algunos destellos de la calidad que lo llevó a jugar a Europa, pero sin desequilibrar.

La ventaja que consiguió el Bombillo con el penal de RobertBurbano a los 14 minutos fue apenas un espejismo, ya que en ese momento el cuadro manabita ya mandaba en la cancha.

Ese gol podía convertirse en una inyección de confianza, pero Delfín no se lo permitió basándose en tres pilares. Pedro Pablo Perlaza por derecha, Luis Chicaiza por el centro y Carlos Garcés en la delantera fueron los puntos más altos.

Perlaza desbordó con frecuencia ante la poca resistencia de Johnson y contó con muchos espacios. Chicaiza aprovechó las espaldas de los centrales. Y Garcés le ganó los duelos más importantes a Silva: en el primero se sacó su marca antes de centrar para que Geovanny Nazareno empate y en el segundo se anticipó a su marca y remató para que José Arismendi aproveche el disparo.

El tercer gol cayó al iniciar el segundo tiempo con un penal cobrado por Garcés. Aunque Arias intentó cambiar, no volvió al juego.

El ingreso de Ayrton Preciado no alcanzó para levantar la ofensiva de un equipo que aunque llegó en un par de ocasiones, no tuvo la puntería necesaria para descontar.

Mientras, la defensa siguió cometiendo errores, que fueron salvados por un Adrián Bone que evitó que el marcador sea más amplio y se pase de la tristeza al rubor azul.

Fuente: Expreso