Las figuras cambiaron en el torneo

Bryan Cabezas llegó al Campeonato Sudamericano sub-20 como la principal figura de Ecuador. Su recorrido con Independiente del Valle en la Copa Libertadores 2016 y su traspaso al Atalanta italiano respaldaban esa condición.

En la primera fecha, sin embargo, sufrió un golpe en la cabeza y desde ahí no ha podido jugar con regularidad. Tampoco ha sido desequilibrante.

Pero, mientras Cabezas buscaba recuperar su nivel, Renny Jaramillo apareció en la mitad de la cancha para convertirse en el cerebro del equipo. Él es el que más se despliega en el sector central e inicia las jugadas ofensivas. La noche del lunes, contra Brasil, fue el punto más destacado.

Casos similares ocurrieron en todas las selecciones.

En Brasil, el jugador a seguir era el volante Caio Henrique, del Atlético de Madrid. Si bien ha tenido un desempeño regular, no ha podido despuntar ni convertirse en el generador del equipo. En su lugar, David Neres se volvió el más activo. Él solo ha generado 10 acciones de gol para sus compañeros, de las cuales cuatro terminaron en anotaciones.

En Argentina, el lateral derecho Nahuel Molina era el más destacado dentro de un equipo que vendía una imagen de tener mucha fuerza defensiva. Pero, perdió espacio en los últimos partidos y el equipo argentino no tuvo esa solidez en la última línea. Al contrario, fue uno de los más goleadores, liderados por el máximo artillero del torneo, Marcelo Torres.

En Colombia, el delantero Julián Quiñones debía llevarse el protagonismo. Inició como titular pero su falta de puntería le relegó a la suplencia. Mientras él perdía espacio, Ever Valencia se ganó un lugar entre los estelares y se quedó con la titularidad. Tiene tres goles.

En Venezuela destacaba Ronaldo Peña, por jugar en Europa. Pero, Yeferson Soteldo es ahora la principal figura, gracias a su estilo de juego.

En Uruguay, el delantero del Atlético de Madrid, Nicolás Schiappacasse (2 goles), es opacado por Rodrigo Amaral y sus cuatro goles.

“El punto conseguido es importante”

Para los seleccionados nacionales, Kevin Minda y Pervis Estupiñán, el punto contra Brasil es un impulso, considerando que el hexagonal será parejo.

“Hay que darle la importancia al rival. Todos los juegos serán así de complicados por lo que debemos valorar lo hecho”, dijo Minda ayer.

Además, Pervis Estupiñán reconoció que hay factores que deben corregir para los siguientes partidos, como los espacios que dejan entre las líneas y que facilitan la tarea del rival.

“Es hora de mirar hacia adelante. Venezuela tiene muy buenos jugadores y no podemos confiarnos”, dijo Estupiñán.

Fuente: Expreso