La historia detrás de la chilena, la jugada más hermosa del fútbol

La imagen congelada de Cristiano Ronaldo. Su cuerpo invertido, suspendido en el aire por varios segundos a poco menos de dos metros y medio del piso, dará vuelta al mundo por largo rato. La extrema levedad y la perfección de la pieza dejaron perplejo al histórico Gianluigi Buffon. Muchos ya la ubican entre las mejores chilenas de la historia. Pero, ¿por qué se llama chilena?

Es curioso que el nombre de una de las acciones más espectaculares que se pueden ver en un campo de fútbol se encuentre tan ligado a un país. Para entenderlo debemos retroceder casi a un siglo y situarnos en 1914 en Talcahuano, un puerto ubicado 505 kilómetros al sur de Santiago de Chile.

Según los registros, fue en ese lugar donde Ramón Unzaga, un vasco que llegó al país a los 12 años, practicó por primera vez la particular maniobra a la que apodaron ‘chorera’ por el equipo que representaba: la Escuela Chorera. Con el tiempo, chorero se convirtió en el gentilicio de la ciudad de Talcahuano, que contó con dos equipos en el profesionalismo: Naval y Huachipato.

Por supuesto que no es la única historia. En Perú, la llaman ‘chalaca’ y afirman que los primeros en practicarla fueron los vecinos del puerto de Callao, cuyo gentilicio es chalacos. Esta discusión entre chilenos y peruanos es tanto o más antigua que la del origen del pisco sour.

Más coincidencia existe en el origen del nombre con el que se hizo popular. Ocurrió en el Sudamericano de 1916, en el duelo inaugural que disputaron Uruguay y Chile. Poco importó que ese día los charrúas golearon por 4-0 a la Roja sudamericana. “Fue ahí que los hinchas comenzaron a hablar de la jugada que hacían los zagueros de aquel equipo chileno, que eran Unzaga y Gatica. Después de los partidos comentaban ‘viste la jugada que hicieron los chilenos: la chilena”, según contó el periodista e historiador Jorge Barraza a la BBC.

La expansión vino un par de años más tarde. Se dice que fue a través de la emigración de jugadores sudamericanos a Europa. También por el constante flujo de europeos que llegaban a los puertos de Callao, Valparaíso y Talcahuano. El nombre se mantuvo, los protagonista fueron cambiando, y la maniobra fue ganando espacio en la memoria colectiva.

Por eso la imagen de Cristiano no es solo el portugués suspendido en el aire a más de dos metros de altura. Lo que vemos ahí también son todos que estuvieron antes en ese mismo lugar. Ahí están David Arellano, Silvio Pioli, Leonidas, Rivaldo, Rooney y muchos otros. Ahí está también Unzaga, en el aire y de espaldas al suelo, a punto de realizar una obra de arte que el resto aún no sabe como se llamará.

Fuente: AS.com