La clave de la victoria fue la presión que ejerció todo el equipo

Una frase que resume lo que pasó la noche del miércoles en el estadio Monumental la redactó el exjugador ‘torero’ Tony Gómez en su cuenta oficial de Twitter: “Barcelona lo tuvo contra las cuerdas a Palmeiras y se merecía el gol”.

El conjunto brasileño, valorado en $ 65 millones, tuvo 10 minutos de juego ofensivo, luego, por más de 80’ se encerró en su territorio y buscó por todos los medios taparle los espacios a su rival.

Según las estadísticas, el ‘Ídolo’ tuvo el 59% de posesión del balón y disparó seis veces a la portería rival, una fue gol. Mientras que Palmeiras remató en cuatro ocasiones al arco.

El tanto de Jonathan Álvez, a los 91’, fue un premio a la constancia y al esfuerzo de un jugador que luchó contra los zagueros y volantes del ‘Verdao’. Según el estadístico Alexis Martín Tamayo, más conocido como ‘Misterchip’, ese gol fue “el más tardío con el que el Barcelona gana en un partido en toda la historia de la Copa Libertadores”.

Guillermo Almada, técnico de los ‘toreros’, explicó que la clave para sacar el encuentro adelante estuvo “en la generación de presión” en todos los sectores de la cancha, pero con la participación de todo el equipo.

La pareja de zagueros centrales, integrada por Darío Aimar y Javier Arreaga -ambos de 22 años-, se ubicó prácticamente por delante de los tres cuartos de cancha.

En la mayor parte del primer tiempo y en toda la segunda fase, los brasileños no pudieron salir de su terreno y profundizaron su juego en la marca y en despejar la pelota de las cercanías del área. Recuperaron 12 balones y cometieron 13 faltas.

Almada destacó el sistema que implementaron los brasileños, tras armar un ‘candado’ en su zaga. “Nos cortaron por momentos mucho el juego. Si hubiésemos estado más precisos en la definición y si nos hubiesen dado el penal claro, creo que sacábamos un resultado mejor”.

‘Cuca’, DT del ‘Verdao’, ya había adelantado que el equipo ‘torero’ era muy difícil, por la rapidez de los jugadores y la influencia de su hinchada en el estadio. Incluso el veterano, Zé Roberto -que ayer cumplió 43 años- reveló antes del partido que estaban dispuestos a sufrir, con tal de sacar el resultado a su favor y recordó la final de la Copa Confederaciones.

“Hay que sufrir, el mejor ejemplo es la selección de Alemania, que jugó la final. Chile tenía la pelota el 70%  y muchas posibilidades, pero no lo hizo. Alemania sufrió y consiguió el título. Debemos buscar ejemplos en el fútbol, la forma en que actuaron es un ejemplo de este juego”.

El ‘Ídolo’ juega mejor de visitante 

Las mejores presentaciones del club ‘canario’ en la presente edición de la Copa Libertadores las hizo en condición de visitante. De los tres encuentros que disputó fuera de su estadio, ganó dos y perdió uno.

Derrotó en el debut a Estudiantes de La Plata y luego hizo lo mismo con Botafogo; en ambos casos el marcador fue 2-0. Pero en su último cotejo de la fase de grupos cayó 3-1 con Atlético Nacional en el estadio Atanasio Girardot de Medellín.

Para Almada, haber sacado el arco en cero es una ventaja que se suma a la victoria. “Realmente es que trabajamos mucho en eso”. Y adelantó que en Brasil jugará de la misma manera, sin encerrarse en su cancha. “Vamos a salir a jugar como siempre, a buscar el partido. Es lo que hace Barcelona por su historia”.

Barcelona enfrentó el duelo ante Palmeiras sin Gabriel Marques, Marcos Caicedo y sin Mario Pineida, que solo jugó 23 minutos.

El partido de revancha entre Barcelona y Palmeiras se realizará el 9 de agosto en el Allianz Parque de Sao Paulo. Los brasileños, en la fase de grupos, ganaron sus 3 cotejos que disputaron de local. Vencieron 1-0 a Wilstermann; luego derrotaron 3-2 a Peñarol y golearon 3-1 a A. Tucumán.

En su llave, el ‘Verdao’ quedó en primer lugar al ganar cuatro juegos y empatar uno. Sumó 13 puntos.

 

Fuente: El Telégrafo