Toda persona en formación experimenta estrés, y nuestro objetivo es reducir el índice del mismo en todos los participantes, para lo que plantearemos estrategias induciendo al menor a una formación en relax, evitando la sobrecarga académica y futbolística.
El futbol es el deporte elegido por la mayoría de los seres humanos en el mundo, esto lo ha hecho llamarse “el deporte de multitudes”, “el rey de los deportes”, entre otros calificativos que definen la popularidad del mismo.
Analizando varias de sus características podemos darnos cuenta que este deporte induce a cierto estrés a los atletas: el fútbol es el único deporte que se juega exclusivamente con los pies, es un deporte en el que todos miran el desarrollo técnico del deportista, el desarrollo táctico y la estrategia del equipo, todo está basado en el funcionamiento táctico del equipo. Sin tomar en cuenta que este es un deporte que en los últimos años se ha súper-profesionalizado transformándolo en un nuevo producto.
Ante este cuadro es casi imposible creer que disfrute del juego un jugador profesional, menos aun un jugador infanto-juvenil que además está ocupado de su formación académica. Y es esta presión que trae como resultados las roturas de equilibrio y bienestar psicológico, que en el futbol infantil o juvenil generalmente inducen a la deserción del deporte o de la formación académica, siendo más frecuente la primera.
Hablando del futbol juvenil, nos referimos exclusivamente a un grupo poblacional de entre 13 y 18 años de edad, que tienen en común una misma pasión, un mismo objetivo, una misma motivación; pero que son de diferentes familias, diferentes estratos sociales, de diferentes actitudes psicológicas, etc.
Esto es lo que hace difícil el trabajo de los formadores, ya que ante tales diferencias es difícil cohesionar el grupo. Es por esto que el trabajo del psicólogo y del entrenador debe ser unificado, y sus resultados se verán a largo plazo, por esta razón es que su trabajo en un inicio puede parecer vano o invisible, incluso llega a ser imperceptible; pero sus verdaderos efectos son muy notables a largo plazo.
El objetivo es tener a los futbolistas preparados para el futuro, y para esto en la actualidad al futbolista en formación lo debe caracterizar la iniciativa, la disciplina, la seguridad, el dominio de sí, entre otras características. Centrándonos en este objetivo, en un futuro podremos resaltar no el hecho de conseguir una equis cantidad de campeonatos en las formativas, sino el hecho de tener una equis cantidad de futbolistas en las competencias de elite, que es en realidad el termómetro para medir el trabajo realizado en las inferiores.
Para que una persona sienta fortaleza psicológica deben haber ciertos parámetros que cumplir: educación, salud, nutrición, orientación personal, apoyo familiar, actividad deportiva, inserción social.
Educación: es importante para su normal desarrollo como persona. El concepto de educación debe ir perfectamente ligado con la pedagogía, el deporte y el desarrollo. Pero la educación debe ser adecuadamente regulada de tal manera que el niño o el joven no sienta una excesiva presión y termine por desertar a causa del estrés. Este concepto puede ser aplicado también en la formación deportiva del individuo basado en la conceptualización de que el desarrollo consiste en la interiorización de instrumentos culturales, que sin ser propios, es el entorno social en que se desarrolla que logran que los adquiera como propios. De esta manera sin presionar ni estresar al niño o al joven se puede lograr en él un buen aprovechamiento del aprendizaje y un buen desarrollo cognoscitivo. Aplicándonos a este planteamiento lograremos que el individuo crezca contando con formación académica y deportiva, sin sentir el estrés que lo obligue a desertar de una de las dos formaciones.
Salud: es indispensable que el individuo cuente con buena salud para poder desarrollarse en dirección a los dos vectores propuestos en el plano educacional. Es por esto que se debe contar al menos con un médico que se encargue de llevar su control de salud al menos una vez al trimestre.
En el plano de la salud es también importante contar con al menos un psicólogo, el mismo que debe registrar los procesos de cambio del individuo, y el mismo que debe alarmar cuando perciba una alteración en la conducta del individuo. La salud mental del individuo también debe de estar controlada.
Nutrición: este punto es de suma importancia para la formación, de esto depende el éxito en la educación, formación deportiva y salud.
Orientación personal: dentro de las etapas que atraviesa todo ser humano durante su formación, es normal que en determinados momentos por alguna causa específica el individuo tome conductas o adquiera hábitos inapropiados que deben ser corregidos o cortados de raíz. Por esto el psicólogo debe cumplir además el trabajo de orientador para corregir estas conductas o hábitos inapropiados que pueden perjudicar su futuro como deportista y ente social.
Inserción social: como lo especifiqué anteriormente, el desarrollo consiste en la interiorización de instrumentos culturales que le brinda el entorno social.
Es importante insertar al infante a la interacción social, y el futbol nos facilita utilizar esta conceptualización, ya que al ser un juego en equipo, el niño se ve obligado a interaccionar con sus compañeros, es por eso que la etapa de recreación en la actividad deportiva es de suma importancia para la formación del futuro futbolista. El futbol por ser un juego de enfoque interactivo, ayuda a los niños y jóvenes a la inserción social, y a los psicólogos a hacer los análisis de conducta, ya que la interacción entre personas y las situaciones pueden explicar el doble de conductas que los rasgos o situaciones por si solos.
El desarrollo del futbolista debe estar basado en grado a su conducta. Muchos utilizan este concepto sin darse cuenta con términos como “motivación”, “reacción”, “desempeño”, etc. Pero todo esto está dentro de la concepción de conducta, ya que conducta es todo lo que una persona hace, dice o piensa; y lo que debe estar siempre bajo control es la conducta del individuo.
Es claro que no toda persona es apta para el deporte profesional, ni toda persona que es apta para el deporte está apta para todo deporte. Esto depende mucho de cualidades innatas y otras adquiridas mediante el adecuado sistema de enseñanza de los adiestradores.
La personalidad, la actividad, la motivación, la inteligencia son términos que se refieren a los tipos de conducta que cualquier persona puede desplegar. Pero todos estos componentes, incluida la personalidad, son parte de un proceso formativo del que debemos ser partícipes. La personalidad se refiere a la forma característica de una persona al interactuar con las demás personas; si un jugador llega siempre temprano al entrenamiento, cumple a cabalidad los ejercicios que le sugiere el entrenador y pasa mucho tiempo practicando, lo más probable es que eso lo entendamos como que el jugador está muy motivado, pero esos son entendimientos que entran en el concepto de conducta, la misma que también se irá formando como parte de nuestro proceso, evitando etiquetas como “está desmotivado” o “es de mala actitud” que lejos de ser una explicación son etiquetas que aun siendo parte de la conducta las debemos evitar en los niños o jóvenes en formación.
El proceso de formación debe estar dividido en tres fases, y durante las tres fases de la formación, nunca se debe sobre exigir a los jugadores por conseguir un resultado, si bien hay que incentivarlos a buscar un resultado no los debemos exigir a ganar campeonatos, los títulos son la motivación para ellos, pero para el trabajo de los formadores en realidad no debe ser importante la obtención o no de un campeonato, ya que el trabajo de la formativas debe estar centrado exclusivamente en formar jugadores que en un futuro estén en las competiciones de élite, ya que el trabajo es mejor mientras se logre poner más jugadores en la primera liga, y no mientras se logre ganar más títulos en las inferiores, es por esto que el fruto de este trabajo se ve a largo plazo.
La parte inicial de la formación es la fase de recreación, en la que se propone únicamente juegos de apertura al fútbol sin competencia hasta los 5 años de edad, que es cuando se los puede ir induciendo poco a poco a competencias. Esta fase está comprendida hasta los 7 años de edad. Esta etapa nos permitirá tener una noción más clara de los niños que más cualidades presentan y que aspectos hay que pulir, y así mismo dará las pautas de con quienes habrá que trabajar más, dedicarles más tiempo, etc.
La parte intermedia es la fase de formación, que es donde se va a trabajar ya exclusivamente en el desarrollo técnico del futbolista. En esta etapa se va enseñando el dominio del balón, el manejo del pie, como correr, etc. Aquí se los va induciendo ya a la competencia a partir de los 8 años ya que esta fase se dirige como especialidad deportiva al infante, por lo que habrá que orientarse a beneficiar los movimientos, la velocidad, coordinación, es decir el adiestramiento general de las técnicas del futbolista. Esta fase comprende desde los 8 años y culmina a los 12 años, es la parte que les permite desarrollar a plenitud sus cualidades innatas y otras adquiridas durante la fase de recreación que es la que ayuda al desarrollo de la motricidad del cuerpo, en esta fase se permitirá al menor desarrollar su potencial. Potencial es lo que el niño no puede hacer, pero con la efectiva orientación y ayuda de los formadores el menor seguramente podrá alcanzar.
La tercera y última etapa es la fase de perfeccionamiento que es donde se debe elevar al máximo sus capacidades físicas y técnicas. A partir de los 13 años se los induce al ensayo de las tácticas del futbol y sus aplicaciones en los encuentros de competencia, se debe obligar al futbolista a tener el conocimiento del reglamento que rige en este deporte. Esta fase culmina a los 17 años de edad, esto nos permitirá tener a los 18 años un futbolista casi profesional, con una formación integral, con una base solida que le de opciones para continuar su vida una vez culminada su carrera deportiva.
Otro de los objetivos en la fase de perfeccionamiento es hallar en el grupo rasgos que se repitan o diferencien para encontrar un punto en común, ya que al tratarse de un deporte de conjunto y esto hace que el juego se base en el entendimiento, deben participar los que mejor rendimiento tengan en grupo.
Otro objetivo es fortalecerlos psicológicamente para que asuman sin temor el hacerse cargo de alguna tarea. Enfocarlos a no esperar que sucedan las cosas, sino que ellos activamente se encarguen de evitar contratiempos que vayan a complicar un resultado. Lograr realzar su autoestima, su confianza en sus facultades, que confíen en sus iniciativas para resolver una situación, esto es parte de la preparación y formación de un futuro futbolista profesional. Con esto se logrará que el futbolista tenga sentimientos de autoconfianza y optimismo que en si son actitudes positivas definidas anteriormente como conducta.
En síntesis general, se debe buscar que el entrenador, psicólogo, dirigentes y todos en general trabajen en grupo buscando la formación integral del futbolista, y las tareas básicas son:
- Prevención y promoción de la salud mental del deportista, enmarcada en el plano del ser humano.
- Buscar el mayor rendimiento a la hora de competir, entrenar mentalmente actitudes psicológicas como motivación, concentración, confianza, aislar todo tipo de presiones externas e internas, cohesionar el grupo y mejorar la relación técnico-jugador-dirigentes.
- Otro de los objetivos es evitar la deserción escolar y deportiva. El psicólogo debe orientar bien al jugador motivándolo a organizar bien su tiempo para que pueda jugar y estudiar y de esta manera rendir bien sin perder sus intereses y motivaciones.
Con este sistema de trabajo propuesto, se pronostica tener en un futuro un buen número de futbolistas profesionales con formación integral con las armas necesarias para seguir la vida una vez culminada la corta vida del profesionalismo deportivo.
Leonardo Intriago Caravedo
Psicologo Deportivo
Secretario de Legion Amarilla Inc.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
"Los artículos y comentarios vertidos en este web son responsabilidad exclusiva de sus respectivos autores y no reflejan necesariamente la postura de Legión Amarilla Inc"
