"No tenía hambre, tenía mucho hambre", confesó Zlatan Ibrahimovic, quien en su exitosa autobiografía, publicada en 2011, había dado algunos detalles de su infancia. El fútbol lo sacó de la marginalidad y lo consagró como uno de los futbolistas mejor pago del mundo. Hoy no tiene vergüenza de hablar sobre sus orígenes.
"Robé muchas bicicletas. También autos. Lo hacía por adrenalina y motivación", señaló fríamente en una entrevista con la emisora Europe 1.
El goleador del Paris Saint Germain sabe que su estilo frontal no es del agrado de todo el mundo, pero aclara que ser así le permite sentirse feliz: "Piensan que soy un bad boy y me gusta tener esa imagen. Lo prefiero antes que ser perfecto. Para mí, nadie es perfecto. Cuando eliges tu camino, cometes errores".
Ibrahimovic, sin complejos, concluyó dando detalles sobre el lugar donde fue criado y vivió durante su infancia. "Vengo de Rosengård. En Suecia se considera un gueto, pero para mí era un paraíso. Crecí allí y tenía muchos amigos", aclaró.
Hijo de un padre afectado por la guerra y alcohólico, hoy goza de la oportunidad que le dio el fútbol. Y reconoce que sólo le exige a su esposa mantener la heladera llena para que sus hijos no pasen el mismo hambre que pasó él.
"A fuerza de mucho trabajo, estoy en una posición en la que muchos querrían estar. Mi vida también es hermosa", cerró "Ibra", con el lirismo que lo caracteriza a la hora de finalizar una jugada de ataque y enhebrar un nuevo grito de gol.
Fuente: Infobae
