Al comienzo sufrieron los estragos por la diferencia de horario: dormían muy poco. "Apenas nos acostábamos ya amanecía. Últimamente podemos descansar porque estamos durmiendo un poquito mejor", dijo sonriendo Olmo.
Están hospedados en el sector de La Mariscal. La dirigencia criolla, también, puso a su disposición, una flamante buseta con capacidad para ocho pasajeros, con chofer.
A las siete de la mañana están listos para trasladarse al complejo de Los Sauces.
Son muy puntuales, según el cabo primero, Víctor Sangoquiza. Él es el conductor. "No es necesario esperar ni llamar por teléfono para que bajen. Ellos están en el lugar acordado a la hora señalada", dijo el militar. Sangoquiza, sin embargo, no quiso dar otros detalles, aduciendo que no tenía la autorización de sus superiores. Vestía uniforme militar.
Los exjugadores de Barcelona de España están admirados por las atenciones recibidas.
"La acogida que hemos tenida acá ha sido espectacular. Esperamos retribuir con trabajo esas muestras de cariño de la gente", señaló Tomé.
Olmo calificó de fenomenal el recibimiento. Reconoció que no esperaban ser tratados de esa manera.
Por sus ocupaciones han visitado muy poco la ciudad. Solo han estado, en la noche, en el centro histórico y en El Panecillo. Quedaron sorprendidos. "Quito es una maravilla. La vista desde El Panecillo es espectacular", comentó el técnico.
Aunque tienen una apretada agenda de trabajo esperan conocer pronto la Mitad del Mundo. Les han comentado que es un sitio especial.
No se hacen problema con la comida. Cuando no alcanzan a salir, comen en el mismo complejo de Tumbaco.
"Las frutas y verduras son fenomenales. Las carnes son diferentes pero no dejan de ser carnes. ¿Qué más podemos pedir? Estamos como en casa", añadió Antonio.
Compartirán el mismo departamento hasta que vengan sus esposas: Blanca, Fina y Susy son esperadas en marzo.
Los tres se conocieron en el Barcelona español. Tomé jugaba de volante, Olmo de defensa y Corominas de lateral.
Fueron contratados por tres temporadas por la dirigencia de El Nacional.
Antonio Olmo aclaró que nada tienen que ver con la empresa Mónaco Capital Group. Esa firma sirvió de garante para que el equipo criollo consiguiera un préstamo de 10 millones de dólares. Inicialmente, se dijo que él era uno de los representantes de la empresa española.
Fuente: Expreso
