Los directivos de los clubes del ascenso coinciden en que muchas veces los ingresos que se generan por las taquillas no cubren ni siquiera esos rubros.
"Definitivamente con la taquilla no sobrevivimos y muchas veces no alcanza ni siquiera para pagar la programación", manifiesta Jinsop Contreras, presidente de la comisión de fútbol de Ferroviarios.
Para solventar aquellos valores, además de los sueldos y traslados del equipo, ellos cuentan con seis auspiciantes, que son el soporte fundamental del elenco de Durán.
Señala que para el próximo torneo se han planteado establecer rifas para los fanáticos y de este modo, intentar que se incremente la asistencia al estadio Pablo Sandiford.
Mario Costa, presidente de Rocafuerte, coincide con el directivo de Ferroviarios, al mencionar que lo que ingresa por taquillas no alcanza muchas ocasiones para cubrir los gastos de programación.
Ese fue el caso del encuentro entre el cuadro cementero y Universidad Técnica Cotopaxi, jugado en el estadio Alejandro Ponce Noboa, donde cuatro asistentes pagados dejaron 12 dólares en taquillas.
"La verdad es que en algunas ocasiones no llegamos ni siquiera a cubrir los valores del arbitraje ni a cubrir el gasto por la utilización del estadio", menciona el titular.
Rocafuerte cuenta con el respaldo de Holcim hace 18 años en su principal objetivo que es formar jugadores para luego venderlos. Costa cita el ejemplo de Felipe Caicedo y Walter Ayoví, quienes militan en el balompié del extranjero y salieron del club.
"Nuestro sponsor, la autogestión y la posible venta de derechos de formación nos permite trabajar como una empresa, es decir un presupuesto del año y lo cumplimos a rajatabla", señala.
Otro club que sufre los estragos por las bajas recaudaciones es Valle del Chota, cuyo presidente es el exfutbolista Agustín Delgado. Hay reportes de taquilla que arrojan cero asistentes pagados, por ello la única fuente de ingreso para solventar gastos son los porcentajes que su club recibe por la transferencia de jugadores.
"Lo único que nos ha sostenido es que hemos obtenido algunos porcentajes por la venta de jugadores como Marlon De Jesús y unos cuantos más, es la única manera porque no hay otra forma, porque con taquilla es imposible", dijo el 'Tin'.
Incluso, lo que ingresa por publicidad no le ayuda a cubrir ciertos rubros, pues considera que "es un valor muy bajo, no tiene nada que ver con lo que gastas, de $ 300.000 a $ 20.000, es mucha la diferencia".
Mario Tamayo, directivo de River Plate, dice que ningún equipo puede solventarse con la taquilla. "El verdadero negocio está en formar y vender, entre $ 10.000 o $ 15.000 te costará formar un jugador y puedes venderlo bien formado entre 500.000 dólares, lo mínimo, y el cielo es el límite".
El representante del equipo guayasense manifiesta que "hay una inversión fuerte del presidente del club Mario Canessa y apuntamos a recuperarla con la venta de jugadores, la amortizamos con la venta de sponsors y la venta de publicidad del equipo y del estadio, pero de ahí es una inversión completa".
Universidad Católica tiene experiencia en "pagar para jugar". Por esa razón, su director ejecutivo, Oswaldo Paredes, explica que en la planificación del presupuesto anual, ya incluyen las pérdidas aproximadas que tendrán por cada programación. "La poca gente que acompañó nos permitió pagar el 60% del costo de programación. Lo demás ha sido cubierto por el aporte de las empresas que nos auspician".
El grupo económico de Fidel Egas es un gran respaldo para el equipo camarata. Otras empresas se han sumado. También tienen un plan de captación de socios.
Fuente: Expreso
