Fracasó en Barcelona y ahora es goleador de la Superliga de Argentina

El delantero uruguayo Sebastián Ribas, que en el 2013 fracasó en el fútbol ecuatoriano con Barcelona, se convirtió este fin de semana en el inesperado goleador de la Superliga argentina al concretar otro doblete para el modesto equipo Patronato, esta vez frente a Belgrano de Córdoba (2-2).

Ribas, de 29 años, volvió a dar muestra de su eficacia en las redes en el humilde equipo de Paraná al que llegó la temporada pasada, al sumar 11 goles en lo que va del campeonato, y superar a Darío Benedetto, el delantero de Boca que acumuló 9 festejos hasta la grave lesión que sufrió en octubre pasado.

Ribas realizó inferiores del Club Atlético Bella Vista entre 1996 y 2004, hasta que comenzó a seguir a su padre Julio Ribas: primero en Venezia, en donde continuó en las juveniles mientras su padre dirigía la Primera, y luego en Juventud Las Piedras de la Segunda División Uruguay, en donde debutó como profesional.

Tras consagrarse en diversos torneos juveniles fue fichado por el Inter de Italia como apuesta a futuro, aunque no logró debutar. Pasó por el Spezia y el Genoa de aquel país, se destacó en el Dijón francés y también fue parte del Mónaco, Sporting de Lisboa, Barcelona de Ecuador, River Plate de Uruguay y Fénix, también del país charrúa, entre otros.

Ribas llegó a Barcelona en el 2013 para reemplazar a Ariel Nahuelpán, goleador del año anterior en que el cuadro amarillo había quedado campeón. Pero el uruguayo no rindió como se esperaba y fue uno de los peores fichajes del equipo canario, con el que solo disputó 7 encuentros, 2 de ellos por la Copa Sudamericana, sin anotar ni un solo gol.

Tras esa infructuosa temporada, se marchó al Racing Estrasburgo, de la tercera división francesa, dónde disputó 13 partidos y convertió 4 goles, poniendo fin a una racha de 2 años y medio sin marcar gol en partidos oficiales.

Antes de llegar al Patronato de Argentina, Ribas se desempeñó en el excéntrico Karpaty Lviv de Ucrania. En muchos de esos conjuntos la cantidad de partidos jugados fue baja, al igual que su presencia en las redes: en total acumula 244 juegos y 91 tantos (de los cuales 55 los marcó en el Dijón).

“Sé hablar varios idiomas gracias a los lugares donde jugué. Tengo facilidad, así que no había motivo para desaprovechar ese enriquecimiento cultural. Tuve la suerte de que gracias al fútbol conocí muchos lugares. Vivo de esto, así que es una bendición”, contó al diario La Nación.

El artillero, que además aportó 5 asistencias en 17 partidos, aseguró que Patronato “es el equipo más importante” de su carrera.

“La liga argentina la sigo desde chico. No conocía mucho del club, sabía que es humilde, que tiene un gran sentido de pertenencia. Todo lo consiguió con esfuerzo, como yo. En eso me siento identificado”, explicó.

A pesar de contar con el goleador del campeonato, el modesto Patronato ocupa el puesto 15 entre 28 equipos participantes con 24 puntos, muy lejos del líder Boca Juniors, que tiene 43.

Otros partidos

En otros encuentros de la Superliga, River Plate volvió a decepcionar con otro empate 1-1 ante el humilde Chacarita, en un partido discreto de los uruguayos Marcelo Saracchi y Camilo Mayada, mientras que al charrúa Nicolás de la Cruz le hicieron el penal que derivó en el gol ‘millonario’.

En el segundo tiempo ingresó el colombiano Juan Fernando Quintero, que aportó algunos toques interesantes pero sin desequilibrar, y su compatriota Santos Borré, que no pudo definir en la situación más propicia que tuvo, a minutos del final.

El uruguayo Diego Chaves anotó el primer gol en la victoria del colista Arsenal de Sarandí (2-1) sobre Lanús, que descontó con otro gol oriental, a cargo de Alejandro Silva, de penal.

En otro encuentro, el lateral uruguayo Lucas Olaza falló un penal para Talleres de Córdoba, el escolta de Boca, que debió conformarse con un empate 0-0 contra Tigre.

Fuente: El Universo