Entre reencuentros y viejas rivalidades

Las dos caras de la moneda. Por un lado, familias enteras vistiendo las camisetas de los distintos clubes quiteños demostraron que el fútbol aún puede vivirse como una fiesta: compartiendo localidades, comida, refrescos, penas y alegrías.

Pero por otro, varios no entendieron el mensaje de paz de los organizadores y trataron de pelear. Ellos fueron controlados por los policías y se pudo disfrutar de la jornada, con un balance cargado de nostalgia, reencuentros y viejas rivalidades.

La primera descarga de nostalgia fue el partido entre Universidad Católica y América, un duelo capitalino de otras décadas y que siempre dejó un gran sabor de boca. Y ayer no defraudaron. El empate a 1 fue tras un encuentro muy disputado, como si se tratara de un juego oficial. Enson Rodríguez (27’) anotó para el América y Jhon Cifuente (39’) empató.

La otra descarga emocional fue cortesía de un Deportivo Quito que trata de salir pese a los problemas económicos. La misma historia de la última década y que ahora lo tiene deambulando en la segunda categoría. Aunque, la fiesta chulla, esta vez, fue inolvidable: una preferencia pintada de azulgrana, como en sus épocas en primera división, y el regreso de su símbolo: Luis Saritama.

Hinchas de todos los clubes vivieron en paz en la tribuna.

Para ellos todo fue completo, porque él anotó los dos goles (64’ y 87’) para el empate con su tradicional rival, Aucas, en el clásico del pueblo. Los goles orientales fueron de Edson Montaño (53’) y Federico Laurito (67’).

Mientras se jugaba este partido, los hinchas de Liga de Quito ya estaban en un gran número. Entonces, se inició una guerra de cánticos.

La primera en saltar fue la del Deportivo Quito, con su tradicional “Y dale Quito, dale”. Inmediatamente respondió la del Aucas con su “Y dale A, y dale A”. Y entre ellas, la barra alba rompió la pelea con su “Yo te daré Liga hermosa”.

Fueron unos diez minutos de bulla constante, de intentos por imponerse y sin un ganador claro. La única que quedó debiendo fue la barra de El Nacional, que recién quería acomodarse en la zona sur.

Cerca de las 14:10, cuando algunos aficionados se retiraban del estadio y otros empezaban a sacar la comida que trajeron desde casa, saltaron Liga de Quito y El Nacional a la cancha.

Los dos planteles protagonizaron el juego de fondo, el que regaló más goles y que dejó alegrías por el lado blanco y preocupaciones por el rojo.

Liga de Quito ganó 4-3. Hernán Barcos en dos oportunidades, Anderson Julio y Jonathan Borja marcaron para los albos. Mientras, Daniel Angulo, Manuel Balda y Ángel Gracia anotaron para los rojos, en el cierre de un triplete de añoranzas.

Fuente: Expreso