Directivos ecuatorianos reciben capacitación de la liga española

Con la misión de mejorar la realidad del fútbol ecuatoriano, directivos de 19 clubes de primera están en España para capacitarse en la aplicación y manejo de una liga profesional. Los asesoran directivos de la liga española, quienes les comparten sus conocimientos administrativos, de responsabilidad legal, seguridad, integridad, etc.

La experiencia de los españoles no solo se refleja en el éxito de Real Madrid y Barcelona, dos de los clubes más poderosos del mundo, sino en haber superado una crisis económica que los hizo entrar en cordura.

El primer ingrediente de la receta fue sugerir que se nombre como director de la naciente liga ecuatoriana al español Luis Manfredi, con lo que se evitan las suspicacias o el celo de que el cargo lo ocupe alguien afín a uno u otro club local.

Entre los viajeros constan Nassib Neme, presidente de Emelec; el titular de la comisión ejecutiva de Liga de Quito, Esteban Paz; Juan Alfredo Cuentas, primer vicepresidente de Barcelona, Tito Manjarrez, principal de El Nacional; Santiago Morales, gerente de Independiente del Valle; Miller Salazar, principal de Macará, entre otros.

La creación de la Liga Profesional se retomó tras los problemas judiciales que atravesó la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) frente a una acción de protección solicitada por “Dalo” Bucaram, excandidato a la Presidencia de la República y de fugaz paso por el balompié profesional hace más de 15 años.

Dicha medida impidió la ejecución de un primer contrato entre la FEF y GolTV por los derechos de televisión del torneo, razón por la cual la Ecuafútbol devolvió la potestad de esos derechos a los clubes, luego de haberlos manejado desde 2013.

Jorge Guzmán, gerente de la Asociación de Futbolistas Profesionales de Ecuador (AFE), espera que en la asesoría que recibirán los directivos se traten temas como el sinceramiento de presupuestos, para que los clubes no generen deudas por incumplimientos salariales, y se regule un mejor trato para las divisiones formativas, que en muchos casos no gozan de espacios adecuados para sus entrenamientos.

Fuente: El Telégrafo