Delfín tuvo que frenar sus festejos

Un ambiente festivo tuvo la noche fría de ayer en Manta, en la que se buscaba encontrar la recompensa. Sin embargo, tan solo minutos alejaron a Delfín de la etapa. Jonatan Álvez le marcó el 2-1 a Emelec y la celebración manabita quedó en espera, por lo menos, hasta el domingo.

El punto de encuentro de los hinchas y dirigentes ‘cetáceos’ fue la discoteca Madera Fina. Allí, más de 150 personas se unieron en un solo deseo: que el resultado sea favorable. De ahí que todos estaban del lado del equipo eléctrico. Solo la victoria amarilla los mantenía en suspenso.

Aunque se esperaba a los jugadores del equipo principal del ‘cetáceo’, todos prefirieron ver el Clásico en su casa y descansar temprano, ya que hoy entrenan 08:00 a puerta cerrada. Guillermo Sanguinetti quería que su equipo descansara.

El presidente de Delfín, José Delgado, sí estuvo en el lugar y vivió el partido con más alegría que sufrimiento. Tenía a su lado a personajes importantes de la provincia, como Mariano Zambrano, prefecto de Manabí. Todos unidos en un mismo sentir. “Vamos Delfín, que sí se puede”, gritaba uno de ellos al iniciar el cotejo.

El primer tanto de Barcelona desató un debate: fue “gol de arquero”, decía la mayoría. El gerente del club, Mauro Rezabala, habló con EXPRESO y comentó entre risas que “ese gol no se lo hacían a Pedro Ortiz (portero de Delfín)”.

Terminado el primer tiempo había mucha confianza. “Así pasó con nosotros, comenzamos abajo. Vamos a meterle mucho positivismo”, dijo el presidente en el entretiempo. Y vaya que tuvo respuesta: a pocos minutos del inicio del complemento, Emelec empató y el gol se celebró como un campeonato. Delfín estaba ganando la etapa.

Los miembros de la ‘Barra del Perro Muerto’, popular hinchada del club, vivía el cotejo con mucho dramatismo y fervor. “Quema tiempo”; “Mija, no me espere en la casa hoy”; “Miren la luna, también es delfinista” y un sinfín de frases coloquiales se escucharon en el centro de diversión.

A nueve minutos de cantar victoria, el goleador del torneo silenció Manta. Barcelona ganaba y frenaba el reloj para los hinchas del Delfín. “Qué mala es la defensa de Emelec”, fue una de las expresiones que se oyeron. Otros se consolaban: “No importa, el domingo damos la vuelta olímpica”.

Por ahora Delfín seguirá esperando. Está a un paso, un punto. El domingo tendrá su final contra Liga de Quito y se espera un Jocay a reventar.

Fuente: Expreso