Chapecoense, respeto y gloria

Fue un recibimiento modesto. No había motivo para gritos, ni arengas, sino respeto. Las casi 100 personas que detuvieron su cotidianidad la tarde de ayer en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, por la llegada del Chapecoense, así lo hicieron sentir.

El nuevo equipo brasileño, integrado en su mayoría por jugadores sub-23, se levanta como el ave Fénix y hoy jugará ante River Ecuador en la presentación de su plantilla 2017.

Ecuador es el primer país que el equipo auriverde visita luego del trágico accidente aéreo ocurrido el 28 de noviembre pasado, previo a la final de la Copa Sudamericana contra Atlético Nacional, en el que fallecieron 71 personas, entre ellos la mayoría de jugadores y cuerpo técnico del club originario de Chapecó.

Silenciosos, pero con una sonrisa y aceptando las palmadas en la espalda, el choque de puños y varios aplausos que los ecuatorianos les dieron de bienvenida, los jugadores dijeron estar preparados. “Hoy la vida sigue por los que ya no están”, aseguró Nei Roque Mohr, actual vicepresidente deportivo del club, quien fue el primero en salir de la delegación.

Y es que no hubo globos blancos, ni rosas en el arribo internacional de la terminal aérea. “A las personas que se anteponen a situaciones tan difíciles como la pérdida de un amigo o de un ser cercano se les da un abrazo”, dijo bastante emocionada Narcisa Briones, una mujer totalmente ajena al mundo del fútbol que coincidentemente tuvo que recibir ayer a un familiar del extranjero y se quedó para ver a los que ya llama “guerreros”.

“No sé de fútbol ni de goles pero conozco de la tragedia y me duele en el alma lo que vivieron y a lo que se están sobreponiendo estos muchachos. Incluso pude ver que los ojos de varios de ellos se les llenaron de lágrimas ante nuestras muestras de afecto; por eso, me le lancé a varios y les di un fuerte abrazo, acotó la ama de casa de 60 años casi al borde del llanto.

“Grande Chapecoense” y el ya habitual “Força Chape”, fueron las frases más escuchadas.

“Es un honor tener a un equipo como este en el país. Tienen mucho que enseñar no solo a la gente vinculada al deporte, sino a todos”, recalcó Miguel Intriago un hincha de Barcelona, que acudió al aeropuerto por que su equipo llegó horas antes.

Y es que eso es en lo que se ha convertido el ‘Chape’. Una institución cuyo uniforme, si bien es verde, hoy no tiene color, bandera, ni hinchada, porque esta se esparció por todos los rincones. El campeón de la Copa Sudamericana 2016 está en el país y esta noche mide a River Ecuador. Respeto y gloria.

Fuente: Expreso