‘Bolillo’ Gómez: “A Ecuador siempre faltaron cinco centavos para (completar) el peso”

“¿Quién no quiere venir a dirigir a Ecuador? Yo soy de los colombianos que quieren venir a dirigir acá”, dijo ayer Hernán Darío Bolillo Gómez (62 años) durante su intervención en un conversatorio de periodismo deportivo que organizó la telefónica Claro, en un salón del Centro de Convenciones.

Al Bolillo le consultaron qué respondería a una hipotética propuesta de la Ecuafútbol –de asumir como DT para las eliminatorias a Catar-2022– después del Mundial 2018, al que el entrenador clasificó con Panamá. “Cualquier técnico quiere venir a dirigir acá. Los técnicos colombianos le han dado mucho a Ecuador. ¿Por qué no volver a dirigirlo?”, insistió el DT que llevó a la Tricolor por vez primera a una Copa del Mundo Con Gómez, Ecuador se bautizó en Japón-Corea del Sur 2002, donde la Selección doblegó a Croacia 1-0 en la última fecha, cayó 2-0 ante Italia y 2-1 frente a México.

En el conversatorio del Bichito del Fútbol, el DT cafetero reveló detalles e intimidades del grupo que dirigió entre 1999 y 2004. Dijo que cuando asumió la dirección del combinado, descubrió que “había grupos de grupos, hasta había racismo”. “Unos tenían privilegios. Me tocó decirles que a la Selección no se venía por dinero. Me tocó entrar y unir eso (el grupo). Entraba el presidente (de la FEF) y nadie lo saludaba. Le metí ñeque a esos negros”, reveló el Bolillo.

Recordó muchos detalles y contó una anécdota de cuando la Tri venció a Brasil en el Atahualpa (en el descanso les recomendó a los jugadores usar once papeles higiénicos y salir a jugar en el segundo tiempo). Acerca de la marginación de la Tri de Rusia 2018, mandó un mensaje a la dirigencia de la FEF: “Más que un buen técnico, (se necesita) un buen líder”.

Gómez, quien llevó a Colombia al Mundial 1998, relató que para reparar la fisura que había en la Tricolor, en su época, planearon que en las horas de las comidas –en las concentraciones– los jugadores tenían que rotar de mesa para que poco a poco entraran en confianza.

Después de amalgamar el plantel y encontrar armonía en el grupo, “este país era amarillo, había unión. Sufrimos pero pasamos muy bien”, expresó con humor.