Al Barça le sobran boletos para final de Copa

El FC Barcelona, por primera vez en muchos años, no tuvo que realizar sorteo alguno entre sus socios para adquirir entradas de la final de la Copa del Rey que se disputará en el Estadio Wanda Metropolitano frente al Sevilla el 21 de abril. El club disponía de 16 mil 233 localidades y al finalizar el plazo de solicitudes quedó un sobrante de 5 mil 713 entradas. Lo nunca visto.

El cambio de gestión por parte del Barcelona en la entrega de los tickets se entiende como la razón principal. Si anteriormente, cuando se superaba con mucho el límite impuesto y se realizaba un sorteo, las localidades se recogían en las mismas oficinas del Camp Nou, ahora éstas deberán ser recogidas en Madrid personalmente por el comprador de la localidad. ¿El cambio? Acabar con la reventa por parte de socios y ‘mafias’ que negocian con carnets.

Desde el Camp Nou, el portavoz de la directiva azulgrana, Josep Vives, destacó que, también, influye en este bajo interés “el hecho que sea la quinta final de Copa consecutiva” y que alrededor del club, entre los hinchas “todavía no hay ambiente de final”. Pero Vives dejó clara la seguridad existente en el Barça respecto a que las localidades “se agotarán”.

“Abrimos un nuevo proceso para que los socios, peñistas y titulares del carnet compromís puedan pedir entradas y estamos seguros que las acabaremos colocando todas”, especificó el portavoz del Barcelona, quien, de hecho, se felicitó por acabar con las prácticas ilegales que se habían instaurado alrededor del club en las finales de los últimos años.

Así, no era extraño que ante la final de la Copa del Rey se superasen las 20 mil solicitudes de socios y que, como punto máximo, en la final de la Champions de Berlín, en 2015, la demanda rozase las 80 mil entradas, por lo que se realizaron sorteos tras los que se supo de la existencia de reventas de entradas debido a la falta de control exhaustivo, a pesar de que éstas eran nominales.

Vives también hizo mención a la final de la Champions que debe disputarse en Kiev este año, solventando que en el caso de que el Barça alcanzase dicha cita se realizará el mismo formato y avisando que, ante el temor de que en Madrid pudiera existir un caos, el club habilitará hasta 120 personas encargadas de repartir las entradas para evitar largas colas.

Lo que sí quedó de manifiesto con este cambio de proceder es que el club azulgrana está decidido a acabar con el llamado ‘mercadeo’ de entradas para las grandes citas (ya se ha llevado a cabo este formato en partidos de Champions) y quiere controlar la venta mucho más directamente para evitar que las ‘mafias’ que operan con carnets de socios puedan hacer su negocio.

Aunque ello pueda suponer un descenso, como se ha visto, de interés por asistir a las finales o a provocar que, realmente, quien compra las entradas esté plenamente decidido a acudir al partido.

Fuente: ESPN Deportes