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A pura garra torera

febrero 19, 2018
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Dramatismo hasta el final. Juan Ignacio Dinenno, el hombre que saltó de la banca para marcar el gol que desató el júbilo de la hinchada de Barcelona, estuvo a horas de no jugar. Su habilitación llegó con el tiempo justo, fue incluido en la nómina, y a dos minutos del final le dio el triunfo al Ídolo frente a una complicada Universidad Católica en el Monumental.

El atacante argentino fue el reflejo de la lucha torera por los tres puntos en una presentación que dejó dudas en lo futbolístico para el equipo que dirige Guillermo Almada, pero no en la actitud aguerrida que fue clave para la victoria en el inicio del torneo.

El Ídolo fue de más a menos, con un Damián Díaz que se mostró preciso en los pases en los primeros minutos, pero que luego decayó en su nivel al igual que Ariel Nahuelpán. Es que el Loco marcó la primera de penal, pero en lo posterior careció de claridad ofensiva.

Producto de esa disminución de juego y las marcadas licencias en defensa, la Católica empató a través de Jhon Cifuente, que aprovechó un pase de Richard Calderón. A raíz de eso, los visitantes se crecieron y para la complementaria se pusieron en ventaja por medio del artillero camarata que se hizo presente con el doblete que llenó de tensión a los asistentes en el Coloso del Salado.

Casi de inmediato, y con diez hombres, vino la levantada torera a través de un gol de Ely Esterilla. La lucha seguía y en la zona de volantes imponía su estirpe Matías Oyola, homenajeado por sus 300 partidos con los toreros. Pero Almada sabía que hacía falta algo más en el ataque y realizó un cambio clave cuando faltaban 20 minutos, sacó a Nahuelpán y ordenó el ingreso de Dinenno, quien mostró enjundia ante la férrea marca de los zagueros de la Católica.

Así, en medio de la incertidumbre y ansiedad porque se escapan dos puntos en el debut amarillo, Esterilla roba una pelota clave, la cede para Dinenno, y el ofensivo argentino con la cabeza desata el carnaval tras vencer a Hernán Galíndez.

Puños cerrados, abrazos y éxtasis es lo que se vivió a la interna de Barcelona tras el agónico gol que permite a los canarios iniciar el torneo con una sufrida pero motivante victoria.

El entusiasmo del hincha

Pese a que la asistencia de aficionados no fue la esperada en el Monumental, sí fue notorio que los cerca de 15.000 espectadores que asistieron el Coloso del Salado estaban ansiosos de ver al Ídolo en un partido oficial. Vivieron con intensidad el compromiso, se lamentaron en su momento, pero al final festejaron.

Los errores en defensa

Si bien el nivel mostrado por Barcelona no fue el mejor en todas sus líneas, los errores defensivos fueron más marcados. La pareja de centrales conformada por Xavier Arreaga y Darío Aimar se mostró dubitativa, Mario Pineida sin agresividad por la banda y una infantil expulsión del lateral Beder Caicedo.

Fuente: Expreso

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